sábado, 19 de septiembre de 2009
the fear
Miedo. Todos tenemos miedo. Si bien no tenemos miedo ahora mismo, hemos tenido miedo en algún momento del pasado. Si no, lo tendremos en el futuro. Quién no llegue a tener miedo en su vida es que no habrá vivido lo suficiente, porque hasta Superman tenía miedo (de la Criptonita, supongo).
Yo tengo miedo. Tengo miedo a la muerte, al cáncer (porque puede llevar a la muerte), a la soledad, al cambio climático, a muchas cosas... Soy miedoso, lo reconozco, pero el miedo del que quiero hablar hoy es el miedo a actuar (no me refiero al pánico o miedo escénico, de eso creo que no tengo). Este miedo a actuar es el que, cuando tenemos algo claro en nuestra cabezita y sabemos que toca actuar para conseguir lo que queremos (o almenos intentarlo), no nos atrevemos. Eso siempre me ha pasado, nunca he sido de dar el primer paso en las relaciones personales, por ejemplo, y normalmente he tenido la suerte que se me han acercado ellos primero y a partir de allí, todo a empezado a rodar, con más o menos gracia (casi siempre poca gracia, para qué engañarme).
Lo peor es cuando al miedo a actuar se une al miedo al que la cagues porque la persona en la que te fijas, no sabes como reaccionará si se lo dices (se lo puede tomar mal si no le va este rollo, por ejemplo). Esta situación produce stress pero a la vez estás bien porque te sientes feliz cuando estás con esa persona, aunque no pase nada... todo esto es complicado, no puedo ver qué pasará y prefiero no tirar coetes ni tirarme al pozo antes de tiempo así que... ya les informaré ;)
Yo tengo miedo. Tengo miedo a la muerte, al cáncer (porque puede llevar a la muerte), a la soledad, al cambio climático, a muchas cosas... Soy miedoso, lo reconozco, pero el miedo del que quiero hablar hoy es el miedo a actuar (no me refiero al pánico o miedo escénico, de eso creo que no tengo). Este miedo a actuar es el que, cuando tenemos algo claro en nuestra cabezita y sabemos que toca actuar para conseguir lo que queremos (o almenos intentarlo), no nos atrevemos. Eso siempre me ha pasado, nunca he sido de dar el primer paso en las relaciones personales, por ejemplo, y normalmente he tenido la suerte que se me han acercado ellos primero y a partir de allí, todo a empezado a rodar, con más o menos gracia (casi siempre poca gracia, para qué engañarme).
Lo peor es cuando al miedo a actuar se une al miedo al que la cagues porque la persona en la que te fijas, no sabes como reaccionará si se lo dices (se lo puede tomar mal si no le va este rollo, por ejemplo). Esta situación produce stress pero a la vez estás bien porque te sientes feliz cuando estás con esa persona, aunque no pase nada... todo esto es complicado, no puedo ver qué pasará y prefiero no tirar coetes ni tirarme al pozo antes de tiempo así que... ya les informaré ;)
lunes, 14 de septiembre de 2009
la surprise
- me gusta como chocan las gotas de lluvia contra el cristal cuando el tren está en marcha.
- si te fijas bien, parecen espermatozoides.
- tú siempre tan romántico... te fijas en cada cosa, ¡por dios!
- no hubieses dicho nada... no hubiera contestado y no te habrías molestado, ¿no?
- no me he molestado, imbécil, hahah. Sólo digo que siempre se te va la mente pa' lo mismo, no me lo niegues...
...
- ¡Dios! ¿Quién le pone el nombre "Fluchos" a una marca de zapatos? Qué mal gusto...
- Ellos se lo ponen, ¿no lo ves?
- Claro que veo el cartel, por eso mismo lo he dicho... a saber de dónde sacaron este nombre...
- Quizá querían decir que sus zapatos eran cómodos y querían ponerle "fluixos" pero no supieron escribirle, cabe la posibilidad, hahah.
- ¡hahahahahahaha! Esto me recuerda a mi exprofe de química... que no sabía decir "fluixos" y decía flucsus. Todo un diccionario, esa mujer...
- yo he dicho fluchos, no flucsus, no me rayes.
- perdona ehh... ¿qué coño te pasa conmigo últimamente? ¿te he hecho algo?
- no, hacerme no... lo contrario, no haces nada por o para mí. Siempre pendiente de tus "novios", tus problemas, tus compras... y nunca estás por mí, a veces me siento muy imbécil.
- no digas eso... sabes que no es verdad. Vale, quizá últimamente estoy un poco liado con todo esto de la uni, es algo nuevo, y vale, te doy mucho la bara con mis problemas... pero no eres el único. Y lo de novios, nada cariño, no son novios.
- no me llames cariño, qué marica...
- uh perdone macho de España... siento no ser heterosexual, hahahah
- te perdono, tranquilo. Por lo que veo, con lo de los problemas, soy un confesor más... vale vale...
- ¡no eres un confesor más! en serio, ¡qué susceptible! dime qué debo hacer para que estés bien conmigo, en serio, esto es... waaah, ¡me saca de mis casillas!
- te quiero.
- yo también te quiero. No sexualmente, sino sensualmente, como se quiere a los amigos.
- pues tenemos un problema.
- ¿Cuál...?
- yo sí te quiero sexualmente, que digamos. Me gustas mucho. Esa manera de hacer tan tuya, esos prontos repentinos que dan risa más que miedo, esa mirada, ese movimiento que haces con los labios, este cuerpo que parece tan frágil, como si fuera una obra de arte...
- para por favor, me voy a morir de vergüenza...
- ¿te avergüenzas?
- no, no... pero no sé... ahora sí que me siento mal...
- yo no quería que te sientieses mal...
- lo sé, lo sé. No es por tí, es por mí, por como te he tratado... Joder lo siento, perdóname...
- No llores... por favor, no. Venga ven, que te abraazo, aunque no sea yo de hacer eso...
- bfff... no sé que decir....
- prométeme algo: no te enamores ni te acuestes con ningún imbécil... sólo yo puedo ser tu imbécil. Yo te protegeré cuando te hagan daño los que en principio no parecían imbéciles, pero con los que se ve que lo son desdel principio... con esos, tú te las tendrás que ver...
- no eres imbécil, capullo. Lo prometo, no me acercaré a imbéciles...
- ahora bésame
- ¿Cómoooo?
- era broma, hahahahah. Quería ver si caías fácilmente. Veo que tendré que trabajármelo un poco más.
- sí, ya no soy tan fácil como en verano.
- mejor, así será un reto... mmmm, me gustan los retos.
- y a mí, creo.
- si te fijas bien, parecen espermatozoides.
- tú siempre tan romántico... te fijas en cada cosa, ¡por dios!
- no hubieses dicho nada... no hubiera contestado y no te habrías molestado, ¿no?
- no me he molestado, imbécil, hahah. Sólo digo que siempre se te va la mente pa' lo mismo, no me lo niegues...
...
- ¡Dios! ¿Quién le pone el nombre "Fluchos" a una marca de zapatos? Qué mal gusto...
- Ellos se lo ponen, ¿no lo ves?
- Claro que veo el cartel, por eso mismo lo he dicho... a saber de dónde sacaron este nombre...
- Quizá querían decir que sus zapatos eran cómodos y querían ponerle "fluixos" pero no supieron escribirle, cabe la posibilidad, hahah.
- ¡hahahahahahaha! Esto me recuerda a mi exprofe de química... que no sabía decir "fluixos" y decía flucsus. Todo un diccionario, esa mujer...
- yo he dicho fluchos, no flucsus, no me rayes.
- perdona ehh... ¿qué coño te pasa conmigo últimamente? ¿te he hecho algo?
- no, hacerme no... lo contrario, no haces nada por o para mí. Siempre pendiente de tus "novios", tus problemas, tus compras... y nunca estás por mí, a veces me siento muy imbécil.
- no digas eso... sabes que no es verdad. Vale, quizá últimamente estoy un poco liado con todo esto de la uni, es algo nuevo, y vale, te doy mucho la bara con mis problemas... pero no eres el único. Y lo de novios, nada cariño, no son novios.
- no me llames cariño, qué marica...
- uh perdone macho de España... siento no ser heterosexual, hahahah
- te perdono, tranquilo. Por lo que veo, con lo de los problemas, soy un confesor más... vale vale...
- ¡no eres un confesor más! en serio, ¡qué susceptible! dime qué debo hacer para que estés bien conmigo, en serio, esto es... waaah, ¡me saca de mis casillas!
- te quiero.
- yo también te quiero. No sexualmente, sino sensualmente, como se quiere a los amigos.
- pues tenemos un problema.
- ¿Cuál...?
- yo sí te quiero sexualmente, que digamos. Me gustas mucho. Esa manera de hacer tan tuya, esos prontos repentinos que dan risa más que miedo, esa mirada, ese movimiento que haces con los labios, este cuerpo que parece tan frágil, como si fuera una obra de arte...
- para por favor, me voy a morir de vergüenza...
- ¿te avergüenzas?
- no, no... pero no sé... ahora sí que me siento mal...
- yo no quería que te sientieses mal...
- lo sé, lo sé. No es por tí, es por mí, por como te he tratado... Joder lo siento, perdóname...
- No llores... por favor, no. Venga ven, que te abraazo, aunque no sea yo de hacer eso...
- bfff... no sé que decir....
- prométeme algo: no te enamores ni te acuestes con ningún imbécil... sólo yo puedo ser tu imbécil. Yo te protegeré cuando te hagan daño los que en principio no parecían imbéciles, pero con los que se ve que lo son desdel principio... con esos, tú te las tendrás que ver...
- no eres imbécil, capullo. Lo prometo, no me acercaré a imbéciles...
- ahora bésame
- ¿Cómoooo?
- era broma, hahahahah. Quería ver si caías fácilmente. Veo que tendré que trabajármelo un poco más.
- sí, ya no soy tan fácil como en verano.
- mejor, así será un reto... mmmm, me gustan los retos.
- y a mí, creo.
viernes, 11 de septiembre de 2009
orgullo
No aprendo, ya es algo definitivo. Pensaba que el domingo pasado, día que inauguré el blog si mal no recuerdo, había tomado una determinación que iba a cumplir: romper con mi "vida pasada", en concreto, con la de este verano.
No iba a acostarme con nadie más nada más conocerle (o sin saber su nombre), no iba a acostarme con más de una persona en una noche, no iba a mover el culo en la cara de los tíos, etc. En definitiva, no iba a dar motivos para que me siguiesen llamando puta, putón o palabras del mismo campo semántico y/o familia léxica.
Bien, hasta aquí todo bien. En la escasa semana que había pasado, yo iba cumpliendo este pacto que había hecho conmigo mismo y con algunas amigas y amigo, aunque la euforia provocada por los comentarios sobre mí de algunos chicos pues... me han motivado, para qué engañarnos, y soy avaricioso y siempre me ha gustado tener mucho de todo y destacar en algo, y como últimamente los elogios siempre son por la misma cosa... pues esa cosa tira.
Cumplir el trato será algo difícil, aunque prometo que lo intentaré. De momento, tengo también otra meta a la vista... eso sí, si la otra meta no se cumple, señoras y señores, es fácil que caiga en manos de algún espavilado como caperucita cayó en manos del lobo feroz.
Sé que el texto de hoy no expresa mucho y no tiene nada de profundo, pero necesitaba compartir este problema con vosotros.
Buenas noches.
No iba a acostarme con nadie más nada más conocerle (o sin saber su nombre), no iba a acostarme con más de una persona en una noche, no iba a mover el culo en la cara de los tíos, etc. En definitiva, no iba a dar motivos para que me siguiesen llamando puta, putón o palabras del mismo campo semántico y/o familia léxica.
Bien, hasta aquí todo bien. En la escasa semana que había pasado, yo iba cumpliendo este pacto que había hecho conmigo mismo y con algunas amigas y amigo, aunque la euforia provocada por los comentarios sobre mí de algunos chicos pues... me han motivado, para qué engañarnos, y soy avaricioso y siempre me ha gustado tener mucho de todo y destacar en algo, y como últimamente los elogios siempre son por la misma cosa... pues esa cosa tira.
Cumplir el trato será algo difícil, aunque prometo que lo intentaré. De momento, tengo también otra meta a la vista... eso sí, si la otra meta no se cumple, señoras y señores, es fácil que caiga en manos de algún espavilado como caperucita cayó en manos del lobo feroz.
Sé que el texto de hoy no expresa mucho y no tiene nada de profundo, pero necesitaba compartir este problema con vosotros.
Buenas noches.
martes, 8 de septiembre de 2009
self-confidence
Todo el mundo recomienda tener autoestima y confianza en uno mismo. Dicen que son dos cosas básicas para poder andar por la vida y no derrumbarte a la primera que te encuentras con una dificultad, sea una piedra en el camino que no te deje pasar con el coche o un jefe o jefa al más puro estilo (o sucedáneos) Miranda Priestley en El diablo viste de PRADA. Dicen también que estos dos términos son ahora más necesarios que nunca porque hemos entrado en un mundo global y competitivo que no es apto para gente que flaquea ante un cuestionamento de sus cualidades y que no sepa venderse, porque, señoras y señores, somos como un producto en el supermecado cuando entramos en el mundo laboral: tenemos que ser los mejores y no salir muy caros y, para demostrarlo, debemos presentarnos al puesto de trabajo convencidos de que somos la mejor opción para que ellos también lo crean.
Es ahí donde hacen acto de presencia estos dos conceptos: para convencernos de que somos los mejores, necesitamos confianza en uno mismo y también dosis de autoestima, que nos servirán para inmunizarnos ante los ataques del que nos entreviste, que tiene la función de hacernos pensar que no somos los mejores para así poder ver si hay que tomarnos en serio para el trabajo o no.
No sólo en este mundo laboral tan competitivo necesitamos estas dos palabritas tan magníficas, estas dos palabras son la clave también en lo que se refiere a relaciones de pareja, sean largas o cortas, porque, en primera instancia, te ayudan a que esa persona se fije en tí (no hay que pasarse de listo ni de chulo, porque se acaba dando asco) y, más tarde, si empiezas una relación, estos dos conceptos podrán ayudarte en momentos de flaqueza y también para dejar varias cosas claras a tu pareja (no pretendo ser el Dr. Amor dando consejos de estos, no soy yo una persona apropiada para hablar de lo que son las relaciones estables).
Después de esta más que suficiente introducción (la autoestima y la confianza en uno mismo también sirven en otros campos pero no quiero hacer hincapié en eso), me centraré en lo que realmente me importa: ¿en qué basamos esta autoestima y autoconfianza? No hay unas reglas o recomendaciones claras en esto de conseguir querernos a nostros mismos, así que cada uno echa de lo que tiene más a mano, en principio, y si no tiene a lo que echar mano, es cuando empiezan los problemas y no se consigue la autoestima y confianza deseadas.
Hay quien encuentra la autoestima en su propia belleza (eso es tener suerte, aunque la belleza es algo sujetivo y tiene el tiempo en contra), hay quien puede ir más allá de algo físico y ve en uno mismo cualidades como la bondad, la paciencia, la responsabilidad, el savoir-faire... o la inteligencia, una arma muy poderosa que, unida a la belleza, genera una de las mejores combinaciones para poder resistir y ascender en este mundo tan... complicado, a veces superficial, estrambótico... en definitiva, el mundo competitivo del que antes hablaba. Estos casos son los que vemos normales y nos gustaría que todo el mundo se sintiese identificado por basar su autoestima y autoconfianza en su persona, sea por algo más profundo o menos, no entraré en esas batallas... Pero resulta que NO SIEMPRE ES ASÍ. Igual que a lo de a falta de pan, buenas sean tortas, hay quienes no podemos ver muchas cualidades en nosotros mismos así que optamos por comprarlas. No compramos inteligencia ni bondad ni belleza (aunque se ha tirado mucho de cirujano plástico últimamente, pero la cosa empieza a caer), compramos artículos que hacen que nos sintamos mejor con nosotros mismos, simplemente por tenerlos o porque creemos que con ellos descubrimos alguna cualidad nuestra que estaba escondida. Así nos encontramos que unos zapatos de Louboutin, un bolso de Prada, unas gafas de Chanel y un vestido de Marc Jacobs pueden dar a uno más autoestima que la terapia de cualquier psicólogo cuando no encontramos cualidades en nosotros mismos. Yo era (o soy, no lo sé) de ese grupo, no a la escala de Chanel o Prada pero sí con otras marcas más "populares" como Ralph Lauren, Burberry, que también tienen sus colecciones exclusivas y carísimas pero también tienen líneas más asequibles, si bien también son de cierta categoría. Ahora lo tengo más superado, quizá no tenga las cualidades que me gustaría tener (tengo algunas que me prohibo nombrar aquí, me autocensuro) pero ahora, yendo con unos pantalones de H&M, una camiseta de River Island y un jersey de Zara, puedo sentirme a gusto conmigo mismo. No sé como lo he conseguido, supongo que el apoyo de la gente a la que importo ha sido la principal fuente de "energía positiva" que me ayuda a enfrentarme a los problemas si bien también he contribuído yo en esta mejora de mi autoestima y confianza, aunque no sé deciros cómo (los piropos siempre ayudan, también).
En definitiva, estoy feliz de poder decir que aunque tenga días de bajón en los que quizá ni las compras puedan revitalizarme, he conseguido no estar permanentemente deprimido y desilusionado conmigo mismo y quería compartirlo con la (poca) gente que va a leer esta nueva entrada en mi blog.
Ánimos a quienes no hayan logrado ese grado de autoestima y confianza deseado, no hay qe rendirse.
domingo, 6 de septiembre de 2009
el comienzo
Escribir nunca ha sido lo mío... bien, escribía de pequeño, en el colegio, cuando llegaba el 23 de abril y celebrábamos un concurso literario de participación obligatoria. Bien, eso no cuenta, no era más que algo impuesto por los profesores donde más que premiar la calidad de la escritura, se galardonaba la originalidad de ésta. Supongo que ésto llegó a cansarme y por eso, desde sexto de primaria, no he escrito nada. Bien, no puedo decir que no lo haya intentado, lo intenté pero no salió nada esperanzador, aunque tampoco prometo que de esta nueva etapa salga algo que merezca la pena, pero almenos espero quedarme más descansado y aclarar mis ideas tanto para mí como para los demás.
Debería presentarme (aunque no sé a quién, porque no hay garantías de que ésto llegue a ser leído por alguien): me llamo Pau, tengo... casi 18 años, me queda un mes exacto para ser mayor de edad; mañana empiezo la universidad, medicina, me esperan seis años de carrera que no sé cómo me irán, un MIR y unos cuantos años más de especialidad... lo mejor de esta larga etapa de estudio será que aludiré varias responsabilidades y podré seguir viviendo y experimentando lo que ofrece este mundo, si bien desde una nueva perspectiva, ya que mi conducta actual es un poco... DEGRADANTE.
¿Qué espero? no lo sé, no tengo ni idea... ¿comerme el mundo? no llegaré a eso, lo sé... (aunque me gustaría hacer algo importante sí, no soy de los que le da miedo comerse el mundo por el número de calorías que eso comportaría)
BIEN, no me enrollo más... he empezado hablando de cuando era pequeño y he acabado hablando de calorías... es una presentación quizá un poco rara, dejémoslo en peculiar, pero es que yo, no soy nada típico.
Bienvenidos a éste, mi blog.
Debería presentarme (aunque no sé a quién, porque no hay garantías de que ésto llegue a ser leído por alguien): me llamo Pau, tengo... casi 18 años, me queda un mes exacto para ser mayor de edad; mañana empiezo la universidad, medicina, me esperan seis años de carrera que no sé cómo me irán, un MIR y unos cuantos años más de especialidad... lo mejor de esta larga etapa de estudio será que aludiré varias responsabilidades y podré seguir viviendo y experimentando lo que ofrece este mundo, si bien desde una nueva perspectiva, ya que mi conducta actual es un poco... DEGRADANTE.
¿Qué espero? no lo sé, no tengo ni idea... ¿comerme el mundo? no llegaré a eso, lo sé... (aunque me gustaría hacer algo importante sí, no soy de los que le da miedo comerse el mundo por el número de calorías que eso comportaría)
BIEN, no me enrollo más... he empezado hablando de cuando era pequeño y he acabado hablando de calorías... es una presentación quizá un poco rara, dejémoslo en peculiar, pero es que yo, no soy nada típico.
Bienvenidos a éste, mi blog.
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