Todo el mundo recomienda tener autoestima y confianza en uno mismo. Dicen que son dos cosas básicas para poder andar por la vida y no derrumbarte a la primera que te encuentras con una dificultad, sea una piedra en el camino que no te deje pasar con el coche o un jefe o jefa al más puro estilo (o sucedáneos) Miranda Priestley en El diablo viste de PRADA. Dicen también que estos dos términos son ahora más necesarios que nunca porque hemos entrado en un mundo global y competitivo que no es apto para gente que flaquea ante un cuestionamento de sus cualidades y que no sepa venderse, porque, señoras y señores, somos como un producto en el supermecado cuando entramos en el mundo laboral: tenemos que ser los mejores y no salir muy caros y, para demostrarlo, debemos presentarnos al puesto de trabajo convencidos de que somos la mejor opción para que ellos también lo crean.
Es ahí donde hacen acto de presencia estos dos conceptos: para convencernos de que somos los mejores, necesitamos confianza en uno mismo y también dosis de autoestima, que nos servirán para inmunizarnos ante los ataques del que nos entreviste, que tiene la función de hacernos pensar que no somos los mejores para así poder ver si hay que tomarnos en serio para el trabajo o no.
No sólo en este mundo laboral tan competitivo necesitamos estas dos palabritas tan magníficas, estas dos palabras son la clave también en lo que se refiere a relaciones de pareja, sean largas o cortas, porque, en primera instancia, te ayudan a que esa persona se fije en tí (no hay que pasarse de listo ni de chulo, porque se acaba dando asco) y, más tarde, si empiezas una relación, estos dos conceptos podrán ayudarte en momentos de flaqueza y también para dejar varias cosas claras a tu pareja (no pretendo ser el Dr. Amor dando consejos de estos, no soy yo una persona apropiada para hablar de lo que son las relaciones estables).
Después de esta más que suficiente introducción (la autoestima y la confianza en uno mismo también sirven en otros campos pero no quiero hacer hincapié en eso), me centraré en lo que realmente me importa: ¿en qué basamos esta autoestima y autoconfianza? No hay unas reglas o recomendaciones claras en esto de conseguir querernos a nostros mismos, así que cada uno echa de lo que tiene más a mano, en principio, y si no tiene a lo que echar mano, es cuando empiezan los problemas y no se consigue la autoestima y confianza deseadas.
Hay quien encuentra la autoestima en su propia belleza (eso es tener suerte, aunque la belleza es algo sujetivo y tiene el tiempo en contra), hay quien puede ir más allá de algo físico y ve en uno mismo cualidades como la bondad, la paciencia, la responsabilidad, el savoir-faire... o la inteligencia, una arma muy poderosa que, unida a la belleza, genera una de las mejores combinaciones para poder resistir y ascender en este mundo tan... complicado, a veces superficial, estrambótico... en definitiva, el mundo competitivo del que antes hablaba. Estos casos son los que vemos normales y nos gustaría que todo el mundo se sintiese identificado por basar su autoestima y autoconfianza en su persona, sea por algo más profundo o menos, no entraré en esas batallas... Pero resulta que NO SIEMPRE ES ASÍ. Igual que a lo de a falta de pan, buenas sean tortas, hay quienes no podemos ver muchas cualidades en nosotros mismos así que optamos por comprarlas. No compramos inteligencia ni bondad ni belleza (aunque se ha tirado mucho de cirujano plástico últimamente, pero la cosa empieza a caer), compramos artículos que hacen que nos sintamos mejor con nosotros mismos, simplemente por tenerlos o porque creemos que con ellos descubrimos alguna cualidad nuestra que estaba escondida. Así nos encontramos que unos zapatos de Louboutin, un bolso de Prada, unas gafas de Chanel y un vestido de Marc Jacobs pueden dar a uno más autoestima que la terapia de cualquier psicólogo cuando no encontramos cualidades en nosotros mismos. Yo era (o soy, no lo sé) de ese grupo, no a la escala de Chanel o Prada pero sí con otras marcas más "populares" como Ralph Lauren, Burberry, que también tienen sus colecciones exclusivas y carísimas pero también tienen líneas más asequibles, si bien también son de cierta categoría. Ahora lo tengo más superado, quizá no tenga las cualidades que me gustaría tener (tengo algunas que me prohibo nombrar aquí, me autocensuro) pero ahora, yendo con unos pantalones de H&M, una camiseta de River Island y un jersey de Zara, puedo sentirme a gusto conmigo mismo. No sé como lo he conseguido, supongo que el apoyo de la gente a la que importo ha sido la principal fuente de "energía positiva" que me ayuda a enfrentarme a los problemas si bien también he contribuído yo en esta mejora de mi autoestima y confianza, aunque no sé deciros cómo (los piropos siempre ayudan, también).
En definitiva, estoy feliz de poder decir que aunque tenga días de bajón en los que quizá ni las compras puedan revitalizarme, he conseguido no estar permanentemente deprimido y desilusionado conmigo mismo y quería compartirlo con la (poca) gente que va a leer esta nueva entrada en mi blog.
Ánimos a quienes no hayan logrado ese grado de autoestima y confianza deseado, no hay qe rendirse.
¿Así que te ayudan los piropos?
ResponderEliminar-Guapooooo
-Tio buenooo
-Macizoooo
-Estupendooo
!!
(pequeño plagio de las T de Teatre xD)
Pau, te diré una cosa: me encanta ver feliz a la gente que me rodea, me encanta VERTE FELIZ y que tengas esa fuerza para tirar de los demás (de mí) ésos días en que hasta yo caería en las compras compulsivas. Ese "estar ahí", no "estar siempre ahí", sino "estar ahí cuando se te necesita" es fabuloso, magnífico, supercalifragilísitco xD. Y quiero que sepas que no eres menos que nadie, que ciertas personas no tienen derecho para meterse en tu vida y tratar de arruinarla con palabras que ni saben lo que significan... pero que ya que se toman este derecho; tú tienes todo el del mundo a no hacerles ni puñetero caso. Porque seas como seas, hagas lo que hagas, compres lo que compres, eres tú y es ese tú y no otro el que quiero como amigo.
Muchos besos, peque. :D
M'agrada el que dius,
ResponderEliminarsi és veritat que jo tinc autoestima,
tot i que a vegades falla...
I llavors, ni compres ni res em soluciona el problema...
Però crec que és important el que dius, sempre he considerat que apendre's a estimar-se i valorar-se és important.
Fins que un no cau en això... la seva felicitat no pot arribar a ser completa.
Però potser, necessites empentes d'algú altre per adonar-te'n....
Sort.